Buenos Aires, jueves 04 de Enero de 2018

«Las primeras personas que se me cruzaron por la cabeza, mi señora, mi hija, mi hijito, mis viejos y mis hermanos»….

Por: Ariel Mendez @CheArielo

 

Tuvimos la gran oportunidad de conversar un rato con el joven jockey Wilson Moreyra, ganador del último Gran Premio Nacional (G1) cuando se hizo inalcanzable con Roman Rosso en la arena palermitana.

Mediante sus sensaciones del año 2017 y objetivos para lo que se viene, nos metimos en el mundo de Wilson Moreyra, rebelde en la escuela de aprendices, aprendiz franquicia y un presente brillante, van marcando su futuro como gran protagonista del turf nacional.  Ahí vamos!

Wilson, contale a nuestros lectores, como fue el recibimiento en tu pueblo General Viamonte (Sur de Córdoba) en la que te ha homenajeado hasta el mismo Intendente Gabriel Fernández, con la ayuda de Malebo y Santiago, quienes fueron los impulsores de la caravana.

Cuando gané el GP Nacional G1, me llamó el intendente del pueblo para decirme que cuando vaya me iban a recibir allá, lo que nunca pensé era que me iba a recibir tanta gente. Yo pensé que iba a estar mi familia y algunos burreros nomás, pero no, había un montón de vecinos, autos, y cuando llegue me esperaron en la entrada del pueblo con el coche bomba de los bomberos y enseguida salimos a dar la vuelta, en caravana. Luego nos bajamos en la Iglesia y nos sacamos fotos con la gente, la familia y demás. Fue realmente un momento muy hermoso.

Redondeaste tu mejor año en el 2017, ¿Qué objetivos marcaste para el 2018?

Si el mejor año pero por lejos. Mejor que el año de aprendiz. Este año 2017 gané en La Plata el Clásico Polla de Potrillos (G2) con Transónico (E Dubai) del Stud Juan Antonio, gané varias carreras más, entre ellas gané el GP Provincia de Buenos Aires (G1) con Roman Rosso (Roman Ruler) y a los 20 días repetimos en el Gran Premio Nacional (G1). O sea, de 6 años que estoy corriendo, pasé de no ganar nunca un grupo 1, a ganar 2 en 20 días, ¡Fue una locura!.

Y ahora en el 2018 mi objetivo es trabajar fuerte, ganar la mayor cantidad de carreras posibles y si viene algún clásico mucho mejor. Hay una potrillada bastante interesante. Estamos preparando a Roman Rosso (Roman Ruler) para marzo, lo estamos vareando suave pero bien, y cuando vuelva Jorge Mayansky Neer de un descanso en 15 días lo vamos a empezar a apretar para llegar 10 puntos para correr el Gran Premio Latinoamericano (G1) (*)

¿Que se te cruzaba por la cabeza en esos 300 metros finales del GP Nacional (G1)?

 

Mirá, en ese momento solo quería llegar. Todos me preguntaban: ¿Lo viste ganar cuando entró al derecho? Y yo siempre digo lo mismo, que la verdad que no, hasta que no cruzó el disco no lo ví ganador. Uno trata de hacer las cosas bien, de hecho ni festejé antes del disco y esperé cruzar para festejar y asegurar la bocha.

Además, cuando crucé y me agarraba la cabeza, no podía creer que sea cierto. Siempre lo soñabas con que alguna vez me podía tocar, pero no tan pronto.

Se me cruzaron muchas cosas por la cabeza, mi señora, mi hija, mis viejos, mis hermanos y mi hijito, además tenía la preocupación de unos análisis que no dieron bien de mi hijo y llegué con esa presión en el día del Nacional, me la comí y traté de estar lo más tranquilo posible. Por eso el festejo no fue tan alocado, fue más para mí solo y bueno, ahora, gracias a Dios está bien y bueno…a esperarlo con ansias!

Después de cruzar el disco, se te pasan muchas cosas en la cabeza, como obstáculos o fracasos que tuve que dejar atrás. Momentos importantes de mi vida que por la profesión tuve que dejar de lado, como el fallecimiento de mi abuelo o los cumpleaños de mi hija en los que no pude estar. Son cosas que no se ven, pero uno que las vive se da cuenta que gracias al esfuerzo, también en éste tipo de cosas, es donde llega uno a obtener los resultados.

Imagino que además te acordaste de aquellas personas que te acompañaron en este camino tan difícil…

Si, de hecho, me tomé el tiempo de agradecer a Héctor Libré, quien en la escuela me salvó de muchas cosas, me enderezó con varias charlas (suspensión por medio) y gracias a Dios y a la Virgen muchas personas más que me ayudaron.

Hoy estoy pasando por algo muy lindo, estoy donde quiero estar, quiero seguir progresando, y no quedarme estancado con los logros obtenidos. Quiero ir por más!!!

GRACIAS WILSON!!! 

(*) El Gran Premio Latinoamericano (G1 – Internacional) tendrá en el 2018 sede en la ciudad de Montevideo en el Hipódromo Maroñas, sobre 2000 metros en la pista de arena.

Fotos de Wilson ganando el Gran Premio Nacional (G1)

www.locosdelturf.com.ar